Revísalo como lo haría quien lo va a comprar
Antes de vender un mueble usado, revisa estabilidad, uniones, superficies, tapices y mecanismos. Documenta los problemas con fotos y descripción. “Buen estado” por sí solo no explica si una silla cojea o si un cajón necesita fuerza para abrirse.
Estructura y estabilidad
- Comprueba si las patas apoyan bien y si hay piezas sueltas.
- Mira uniones, bases y respaldos sin forzar la estructura.
- Identifica reparaciones visibles o refuerzos anteriores.
- Si hay una grieta o una falla relevante, evita probar cargas y descríbela.
Madera y superficies
Mira cantos, zonas inferiores y áreas cercanas al piso. Registra rayas, golpes, levantamientos, señales de humedad y cambios de color. Si no conoces el material, describe lo visible en vez de afirmar que es una madera específica.
Tapices y rellenos
Revisa manchas, desgarros, costuras y zonas hundidas. Informa olores persistentes, contacto habitual con mascotas y reparaciones. Una funda puede cambiar la apariencia, pero no resuelve ni debe ocultar el estado del tapiz original.
Puertas, cajones y mecanismos
- Abre y cierra cada puerta y cajón.
- Revisa bisagras, correderas, tiradores y topes.
- Prueba extensiones de mesa si hacerlo es seguro.
- Confirma si faltan piezas de un juego o de un sistema modular.
Una ficha honesta para acompañar las fotos
Anota: medidas, material conocido, tiempo de uso aproximado, reparaciones, defectos, piezas faltantes y condiciones de acceso. Si desconoces algo, dilo. La transparencia reduce malentendidos y evita que una visita se pierda por un detalle no informado.
Después toma las imágenes con la guía de fotografías y revisa cómo estimar el precio.
¿Quieres que revisemos tus muebles?
Cuéntanos qué piezas tienes, su estado y en qué comuna están. Solicitar una evaluación.
