La foto tiene que ayudar a decidir

Para mostrar un mueble usado necesitas una imagen completa, otra que explique su volumen y acercamientos de los materiales y del desgaste. Un celular con luz de ventana suele ser suficiente para una primera evaluación. La prioridad es que la pieza se entienda y su estado quede claro.

Prepara el espacio sin ocultar el estado

Retira objetos personales y limpia el polvo. Busca un fondo que no compita con el mueble y apaga filtros de belleza o efectos que cambien el color. Si mueves una pieza pesada, pide ayuda; no arriesgues una lesión por lograr una toma.

Las fotos que conviene tomar

  • Vista frontal completa, sin cortar patas ni bordes.
  • Vista en diagonal para mostrar profundidad y proporción.
  • Laterales y respaldo, especialmente si hay daños.
  • Acercamientos de material, uniones y herrajes.
  • Etiquetas o sellos, si existen.
  • Cada mancha, golpe, reparación o desgaste relevante.

Luz, distancia y perspectiva

Usa luz natural suave, sin sol directo que haga desaparecer detalles en las zonas claras. Aléjate y mantén el teléfono nivelado. El gran angular extremo deforma el tamaño de las patas y hace que las mesas parezcan más largas. Evita espejos que muestren personas o información privada.

Lo que la foto no cuenta

Añade ancho, profundidad y alto. En mesas extensibles, indica ambas medidas; en sofás, considera altura del asiento y si los módulos se separan. Un olor, un ruido o un mecanismo que falla requieren descripción aunque no aparezcan en la imagen.

Fotos para la evaluación y para la publicación

Para solicitar una revisión, basta con mostrar el mueble honestamente. Si se acepta el encargo, se define su presentación comercial. No uses una foto de catálogo como si correspondiera a tu pieza ni una imagen generada que oculte su estado.

Puedes usar también el checklist de estado y revisar qué muebles evaluamos.

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